San José, Costa Rica
 

Planificación estratégica en asociaciones solidaristas

MBA. Ricardo González Gómez ricargg@racsa.co.cr

Cuando se incorpora este tema en algunas Asociaciones Solidaristas así como en muchas otras organizaciones se escuchan comentarios como los siguientes, "Cuando estemos ordenados pensaremos en planificar", " Dejemos al ingenio la conducción de la empresa", "Reaccionaremos según las circunstancias", etc. En muchas ocasiones también la preocupación por adoptar modelos importados en lugar de adaptarlos a nuestro medio confunde a nuestras organizaciones y las bondades de la planificación no son aprovechadas.

Quizás convenga iniciar diciendo que casi toda actividad humana requiere una definición del camino más conveniente a seguir, definir una misión una razón de ser, de igual forma será necesario poder visualizarnos en el futuro como un factor de motivación existencial imprescindible lo que nos lleva a concretar una visión. Un grupo de trabajadores que deciden agruparse para constituir una empresa con su ahorro y el aporte de su patrono se preguntarán posiblemente el qué o para qué de esa actividad lo que implicará la formulación de objetivos. Cuando nos preguntamos qué debemos hacer y cómo desembolsar los gastos para hacerlo incursionamos en el tema de políticas, las que nos señalan el cómo desarrollar algo. Cuando hemos definido los elementos anteriores deben precisarse acciones concretas para el logro de los objetivos lo que implicará contestar algunas otras preguntas como; con qué recursos humanos y económicos, cuándo y dónde. En este momento hemos llegado a la conformación de la estrategia, la personalidad de la empresa, un conjunto de elementos que la harán diferenciarse de las demás y trazar un rumbo a seguir. La estrategia se refiere a los objetivos cuyo significado en la vida de una organización es tan trascendente que modificarlos implicará cambios profundos, estos objetivos los conocemos como estratégicos, decidir donde será la próxima asamblea de nuestra asociación no es estratégico, pero sí lo es definir cómo nos impactará la nueva Ley de Protección al Trabajador. La estrategia no se refiere a decisiones futuras, sino al carácter futuro de las acciones actuales.

El proceso de formulación estratégica permite a una organización evitar "la excesiva creatividad" en la conducción de las empresas, de igual forma una vez que se ha logrado formular una estrategia es conveniente revisarla y analizarla periódicamente, recordemos que nosotros como seres humanos nos desenvolvemos en un entorno muy cambiante, las empresas de igual forma, lo que nos lleva a definir un procedimiento muy particular de análisis periódico de nuestras estrategias.

Cuatro elementos importantes debemos considerar; en primer lugar las oportunidades que se le presenten a la organización, aquellas circunstancias que permiten vislumbrar nuevos escenarios en los que se pueda participar, seguidamente las amenazas constituidas por elementos que nos pueden afectar en el futuro y podrían implicar un cambio de rumbo, un ejemplo muy importante lo constituye la Ley de Protección al Trabajador y el efecto que puede tener sobre los flujos de fondos de algunas Asociaciones Solidaristas. Ambos factores, antes comentados pertenecen al entorno, no los podemos controlar pero el continuo análisis de lo que nos rodea nos permitirá conocer su posible efecto. En el ámbito de lo controlable ubicamos las carencias y fortalezas, las primeras se refieren a los aspectos débiles de nuestra organización o de nosotros como personas; ejemplo: si se nos ofrece una beca para estudiar Inglés pero hace tiempo que dejamos las aulas universitarias nos enfrentaremos con una debilidad consistente en haber perdido la práctica de estudiar. Las fortalezas serán pues aquellos elementos distintivos y que señalan a una empresa como fuerte en un campo en particular.

Cuando hemos definido cuáles son nuestras fortalezas, oportunidades, carencias y amenazas, lo que de manera abreviada se ha dado a conocer como F.O.C.A estaremos preparados entonces para definir cuál es nuestra posición actual y visualizar cual es la posición a la que queremos aspirar en el futuro. La distancia entre una y otra se conoce como "Brecha Estratégica" y está constituida por todos aquellos factores críticos necesarios para lograr nuestra misión.

 

Ir arriba