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La solidaridad sigue siendo una buena opción
Empieza el año 2006, y les damos gracias a Dios por la vida y por la esperanza que tenemos todos quienes habitamos este bendecido país.
Quedaron atrás corridas y cervezas, tamales y cenas, reuniones y paseos, un año más o como decía un amigo nuestro, un año menos!
Se nos pone al frente un nuevo año lleno de oportunidades y retos. Un año distinto al anterior, en el que los costarricenses tendremos la enorme responsabilidad de escoger al próximo Presidente de la república y a quienes gobernarán nos guste o no, los destinos de nuestra patria en los próximos 4 años.
Nos tocará a quienes disfrutamos del fútbol y a los que no, levantarnos temprano o pedir permiso en el trabajo para poder apoyar a la distancia, a nuestra selección nacional cuando inaugure el próximo mundial de fútbol en Alemania; veremos cómo los huecos de nuestras calles se tapan o se convierten en verdaderos cráteres, seremos huéspedes de casi 1 millón 800 mil de turistas que se espera ingresen al país en el 2006, aunque deban pagar las reparaciones de sus vehículos o les roben sus cámaras o las maletas. Desde nuestros raquíticos puertos, destruidas carreteras y un inconcluso aeropuerto saldrán casi 7 mil millones de dólares en productos hacia el mercado mundial, la mayoría producidos por pequeños y medianos productores que con su esfuerzo y sin miedos, le venden sus productos al mundo y no tienen tiempo para ponerse a exigir privilegios y a cubrir su ineficiencia y mediocridad con convenciones colectivas y huelgas ilegales.
Este año tendremos también la oportunidad de demostrarle al mundo y a nosotros mismos, que sí somos capaces de entender las señales de los tiempos, para crear condiciones favorables al comercio, pese a las posiciones mezquinas y egoístas de unos pocos, que se autodeterminan líderes y se escudan en un seudo-significado de consenso, el cual no debe ser otra cosa que anteponer el bien común, al de intereses particulares o de ciertos sectores privilegiados.
Tendremos la oportunidad de ser más solidarios con nuestros semejantes, empezando con nuestros hijos, nuestras familias, nuestros barrios, y no esperar a que el Informe del Estado de la Nación nos recuerde, otra vez, que la brecha entre quienes tienen que comer y los que no, se hace cada vez más distante. Entendiendo la solidaridad como la entendemos los solidaristas que sin huelgas, sin enfrentamientos, sino con una actitud constructiva y el trabajo honesto es que se contribuye con el desarrollo económico y social del país.
Será este un año de decisiones importantes. Ojalá tengamos el valor y la determinación de tomar las que sean correctas y podamos recuperar el tiempo y las oportunidades perdidas en beneficio de la mayoría y que quienes ostenten el poder y la representatividad legitima, los ejerzan con responsabilidad, honestidad y solidaridad, valores tan escasos en años recientes.
Feliz Año Costa Rica, estamos seguros que los costarricenses hemos aprendido de las duras lecciones que nos ha enseñado la historia de la política pública y privada reciente, pero al mismo tiempo, tenemos ejemplos suficientes para reconocer que aun existen en Costa Rica, opciones viables que nos aseguren un futuro mejor para las actuales y principalmente futuras generaciones de ticos y ticas.
Arturo Barboza B.
Junta Directiva Movimiento Solidarista Costarricense
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