San José, Costa Rica
 

COMO SE PREPARA UN CURRICULUM VITAE

Por: Carlos Denton


A través de los años he visto currículum de hasta 38 páginas. En este caso, solo faltaba que el candidato a un puesto mandara su biografía completa. Un currículum de 38 páginas es una exageración, pero la verdad es que la gran mayoría de los atestados que llegan a los escritorios de los que pueden contratar a profesionales pecan por estar llenos de información que no le interesa a un futuro patrono.

Normalmente lo que hace un futuro patrono, al recibir un currículum, es mirar la primera hoja - si tiene lo que le interesa, puede ser que mire la segunda. Sería excepcional que viera una tercera, cuarta o más hojas.

Entonces, si la primera hoja del currículo está llena de información como el nombre de la escuela primaria donde estudió el solicitante, los nombres y las edades de los tres hijos, el tipo y marca de automóvil que posee, y otra semejante, no habrá mucho campo para incluir la información que el futuro patrono quisiera saber.

Fundamentalmente, lo que quiere ver de entrada el que contrata personal es la experiencia laboral de la persona, la educación formal que ha completado y los idiomas que conoce, incluyendo si maneja a niveles adecuados de cómputo. Y toda la información debe ir con la experiencia más reciente primero y para atrás.

Si la primera hoja revela el perfil que más o menos está buscando el futuro patrono, después pasará a la segunda hoja para ver algunos seminarios de especialización, asociaciones de que es miembro el solicitante, y quizás sus pasatiempos.

Hay que tener cuidado con la información de la segunda hoja, porque tiene que estar el solicitante listo a contestar preguntas al respecto. Entonces si dice que asistió en 1991 a un seminario sobre la administración de bienes inmuebles, el que recibe el currículo perfectamente puede hacer preguntas sobre la actividad, si se llega a la etapa de una entrevista personal.

Si el de recursos humanos que maneja la entrevista dice "cuéntame del seminario de administración de bienes inmuebles", no es satisfactorio contestar que no recuerda mucho porque fue hace mucho tiempo.

Lo lógico sería que el de recursos humanos respondiera - "entonces por qué incluyó el seminario en su currículum si no aporta nada a lo que es una decisión de contratarlo".

Y al final de cuentas ese es el factor principal a tomar en cuenta al preparar un currículum. La información que se incluye debería influir en la decisión de contratar o no a una persona que solicita un puesto.

¿Le importa al futuro patrono su tipo de sangre? ¿Qué tal el hecho de que tomó vacaciones por dos semanas en 1999 a Wisconsin? Estos son dos puntos de información reales incluidas en algún currículum que el autor de esta columna ha visto en los últimos ocho días.

Hay que tener cuidado con las referencias. Es mejor no incluirlas y si después el futuro patrono las solicita, dárselas.

Muchas personas mandan sus currículum a 20, 30 o más lugares, la esperanza es que en algún lugar pegan. Si diez de esos llaman a las referencias, es posible que con la décima consulta en un período de un mes el pobre referente puede meter un tono negativo en lo que tiene que decir. El cansancio lo abrumará.

Una última nota: si manda fotografía con el currículum, trate de enviar una que corresponda más o menos con su apariencia real. Si ha cambiado radicalmente su apariencia desde que tomó la última foto, antes era pelirrojo y ahora es de pelo castaño, tómese otra.

El problema es que el futuro patrono pasará el tiempo de la entrevista comparando su nuevo aspecto con el de la foto y quizás no prestará la atención adecuada a sus atestados.

Tomado del periódico "La República"

 

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