Chispazos de la mente
Por Walter L. López (q.d.D.g.),
Vicepresidente Ejecutivo
Movimiento Solidarista Costarricense
Después de participar en una asamblea
y mientras viajaba de Liberia hacia San José, pensé en escribir algunas
vivencias solidaristas que venían a mi memoria.
La Asociación de Coopeliberia,
-donde fue la asamblea- me entusiasmó con su elección de Junta Directiva. Ahí
estaba el recinto, las mesas, las urnas, los fiscales, al mejor estilo costarricense.
Y pensar que no hace mucho viví esa misma experiencia en La Nación, de donde
recuerdo a los miembros del Comité Electoral bien identificados, como los
delegados del Tribunal Supremo de Elecciones y, lo más importante, no hay
pleitos ni chanchullos. En una asociación la Presidencia se decidió por un
voto.
Hablando de La Nación, quedarán
grabadas en mi retina las imágenes de los chiquitos de maternal dormiditos en
el kinder que funciona gracias a la asociación, ¡que
ternura!.
En esa misma asociación le comenté a
Ricardo González, "que lindo que es el Solidarismo y es tico, es
nuestro", como diría el periodista Camilo Rodríguez "la revolución
pacífica".
En este mismo viaje saludé a Denis
Cabezas de la Central de trabajadores y pienso en solidaristas y sindicalistas,
cada uno con su ideología, pero al final ticos y trabajadores.
Recuerdo a Marco Amador, solidarista
de la empresa Del Monte, hablando de cómo se ha desarrollado el Solidarismo en
la zona atlántica y con lo que él me cuenta reconozco y valoro aún más el
trabajo del Padre Solano.
Pienso en el águila que usa como
ejemplo Alberto Martén, equilibrio entre lo social y lo financiero; no perdamos
de vista eso.
De Alfonso Chacón (Pocho) me queda
grabado lo del Solidarismo biológico, es decir, su papá y su mamá
"solidarizándose" para que él naciera. Que dicha, de esa solidaridad
surgió un educador —respeto mucho a los educadores- y un solidarista.
Feliz Pérez Pérez,
"pequeño" como le conocemos, tan pico de oro como el motivador
mexicano Alejandro Ariza, nos contagia con su
entusiasmo y sencillez. "Yo pequeño he levantado la bandera del Movimiento
por 20 años". Sobran las palabras.
Y Guillermo Camacho, expositor
colombiano en uno de nuestros congresos, diciendo que si el Solidarismo
estuviera en Colombia sería un país diferente.
Alberto Trejos, Ministro de Comercio
Exterior, dijo: "Ustedes tienen mucha fuerza, pueden hablar más
fuerte" y pienso que hay que trabajar en eso. Héctor Vega, vicepresidente del Movimiento Solidarita, entusiasmado con el proyecto del Consejo Económico Social,
tiene que ser una realidad.
Gustavo Infante, trabajando con las
reformas de la ley de asociaciones solidaristas, calladito.
Y la gente de Baxter con su forma muy
original de representar el patrimonio de la asociación -un poco de personas
echando agua en una olla para que se llene. Tan bonita fue que la pedí para
nuestras presentaciones.
Recuerdo a Fernando Román, solidarista
de la Asamblea Legislativa, cuando se refiere a que cuando un socio tiene
topado el crédito dice que lo tenemos "embejucado".
Y a Silvia Morales con una gran
emoción al leer su informe de Presidencia y en esa misma asamblea los
bailarines que resultaron los compañeros del 1MAS San Ramón, súper
extrovertidos. Ojalá participen en nuestro congreso.
Viene a mi memoria que fácil es que se
emocione Rose Mary -nuestra asistente en el Movimiento-. Nos parecemos, ¿será
por lo de sagitario?.
De Ricardo González, recuerdo que los
"solidaristas tienen epidermis muy delicada".
Y le comentó a Enrique Acosta en una
gira a la Zona Sur. Aquí hay muchas empresas, deberían de, existir más
asociaciones solidaristas.
Me llama la atención lo joven que son
los solidaristas de Comerciantes Detallistas del Sur. Ahí está el semillero;
los líderes del mañana.
"Aquí trabajamos - producimos y
exportamos con calidad. En este centro de trabajo reina la paz laboral, el
respeto y la comprensión mutua gracias al Solidarismo". Es lo que dice una
valla en una finca bananera, ¡excelente! Ojalá tuviéramos miles
de esas en la meseta central, porque es igual. La diferencia es que ellos
valoran más sus logros.
"Sin violencia, sin huelgas, el
Solidarismo construye desarrollo humano", portada del suplemento especial
que muchos ticos leyeron el 7 de noviembre pasado, de nuevo sobran las
palabras.
Dice una canción costarricense que a
los ticos nos gusta abreviar, "la bici", "la pulpe","el súper"; y también los solidaristas decimos "LA ASO".
Por eso terminamos diciendo muy a
nuestro estilo: ¡LA ASO ES TODO UN ÉXITO!. Hechos, no
palabras.